En nuestro afán por ofrecerte recetas con productos ecológicos de proximidad y ensaladas mediterráneas hoy te enseñamos una sencilla receta que se prepara en un momento y que es de lo más sano para un entrante o como acompañamiento.

Hay muchas variantes, y nosotros la vamos a hacer con manzana, queso fresco y avellana.
Ingredientes:
100-120 gr de rúcula de Més Fresc que Mai.
100 gr de queso fresco de Ubach.
2 tomates de Pere Ayter.
1 manzana de Més Fresc que Mai.
Un puñado de avellanas tostadas de Ca Rosset.
Aceite de oliva virgen extra D.O. Siurana de Cooperativa Agrícola Les Borges del Camp.
Sal y vinagre.
Preparación:
Prepara la rúcula, lavándola y escurriéndola bien. Una vez hecho esto, la pones en un bol grande. Cortas el queso fresco en dados y lo esparces por encima. Pelas la manzana y haces lo mismo. Cortas también los tomates y los añades. Picas en trocitos las avellanas y las extiendes por encima.
Aliña con aceite, sal y vinagre y sirves.
¡Buen provecho!
Beneficios de la ensalada de rúcula.
Esta ensalada mediterránea, además de fácil de hacer, es muy saludable:
La rúcula, debido a su alto contenido en vitaminas es buena para fortalecer nuestras defensas y sistema inmunológico, para fortalecer también los huesos y una buena opción para combatir la diabetes. Debido al contenido en fibra de los frutos secos, de grasas saludables, proteínas y minerales, la dieta mediterránea nos aconseja 1 o 2 raciones diarias de este alimento con lo cual en esta ensalada ya estamos cumpliendo con una parte. El queso fresco, debido a su alto contenido en minerales, resulta ideal para el crecimiento óseo y para prevenir la osteoporosis, y debido a su bajo contenido graso, es incluido a menudo en dietas de adelgazamiento. Las vitaminas de la manzana y el aceite hacen el resto.
Como ves, esta ensalada cumple todos los estándares que nos recomienda la pirámide de la dieta mediterránea para llevar una alimentación sostenible.




